MONTUR CID 62 (17+11+22+12)
Ángel (17), Ding Hai (26), Huang (10), Helder (3) y Cruz (6) – cinco inicial- Noemí, Álvaro y Paco.
JOVENTUT 63 (13+13+25+12)
Llovera (12), Mena (21), Guadalajara, Fabián (14) y Silvio (16) -cinco inicial- Guerrero, Fernández, Dekeno y Guerroudj
Árbitros:
Aragón (Zaragoza) y Varela (Burgos). Señalaron 16 faltas y una técnica a los locales y 18 a los visitantes. Sin eliminados. |
Algunas derrotas duelen menos que otras. Siempre se sale a ganar, pero, independientemente del resultado, uno no puede sino felicitarse si al acabar el partido lo ha dado todo y su juego ha rayado a una magnífica altura. Cuando el contrincante también ha jugado un muy buen partido, solo queda que felicitarle y entrenar duro para mostrarse un poco más acertado en las últimas posesiones en próximos partidos.
Porque el partido que han disputado Montur y Joventut este domingo ha sido uno de los mejores que se han visto en el Talamillo en los últimos años. Ha tenido de todo, estupendas acciones individuales, grandísimas defensas, dureza pero con mucha deportividad, mucha gente en las gradas y emoción hasta el último momento. Pero los locales no supieron llevarse un partido que dominaron durante gran parte del mismo y que el Joventut, en una lección de buen hacer y concentración, aseguró en los últimos segundos.
El comienzo del encuentro fue de tanteo, con intercambio de canastas y ningún equipo pudiendo tomar el mando sobre el otro. El Joventut mostraba una gran superioridad física, con un quinteto muy alto. Pero esta ventaja se veía disminuida por la intensa defensa individual a todo el campo que planteó José Luis Cuevas durante todo el partido. Porque en ataque estático los visitantes hacían valer su ventaja física, anotando casi todo lo que tiraban. La única manera de parar su ataque era conseguir que no llegaran a organizarse, lo que la presión local consiguió en muchas ocasiones. Esto permitió a Montur mantener pequeñas ventajas en el marcador durante la primera parte. (17-13 al final del primer cuarto, 28-26 al descanso). En el intermedio, la preocupación para los castellanos era la acumulación de faltas en algunos jugadores clave, especialmente Ding Hai, que ya llevaba tres.
Tras el descanso, los primeros cinco minutos locales fueron lo mejor del partido. Numerosísimos robos de balón hacían que la ventaja llegara a los diez puntos, con un Joventut casi noqueado. En ese momento los burgaleses pudieron haber decidido el encuentro. Se tuvo la oportunidad, pero no se tuvo el acierto suficiente y los verdinegros volvieron al partido. Dejaron de perder balones, atacando con mucha paciencia hasta conseguir un buen tiro cerca del aro que nunca fallaban. Montur tuvo que elaborar más sus ataques, fallando varios seguidos. Finalmente, una muy rigurosa técnica al banquillo local hizo que el marcador se volviera a igualar al final del tercer cuarto.
Los últimos diez minutos fueron un toma y daca constante, con los visitantes disfrutando de sus primeras ventajas en el partido, que nunca pasaron de tres puntos. Aún así, Montur estrenó el último minuto con una canasta de Huang que lo situaba con un punto de ventaja. El siguiente ataque visitante, muy elaborado, consiguió poner en el marcador el 62 a 63 a falta de 28 segundos. Tras el correspondiente tiempo muerto local, la jugada no salió como se había preparado y no se consiguió la canasta de la victoria, a pesar de contar con dos opciones tras recuperar un rebote ofensivo.
En fin, se perdió la oportunidad de situarse en segunda posición de la liga, pero la imagen dada fue muy buena y se brindó un gran espectáculo. Ahora el equipo disfrutará de unos días de vacaciones y no volverá a jugar hasta el día 10 de enero del 2009, en un partido que le enfrentará al Cludemi de Almería en tierras andaluzas.
 
 
 
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