Visitaba el campo burgalés el colista de la división, un Sureste Telde canario que, además, llegaba con sólo cinco jugadores. Parecía que, por fin, la afición local iba a disfrutar de una cómoda victoria del Montur. Pues nada más lejos de la realidad. Los cinco jugadores canarios dieron una gran lección de orgullo y oficio, y aunque en ningún momento fueron por delante en el marcador, pusieron muy difíciles las cosas al equipo local.
El partido comenzó con dos rápidas y cómodas canastas del Montur. Nada hacía presagiar que el partido fuera a ser tan igualado como finalmente fue. El marcador señalaba un 14 a 6 en el minuto ocho de partido, con diez puntos de un Ding Hai muy acertado. Pero a partir de ahí cambió totalmente la dinámica del partido. Los jugadores locales parecían dormidos, sin garra, faltos de acierto. Por el contrario el equipo canario fue haciéndose con el mando del partido. Ellos marcaban el tempo de juego y el partido siempre se jugó como ellos quisieron, sin que ningún jugador del Montur supiera deshacerse de esa influencia. Como denota el marcador final, las defensas superaron ampliamente a los ataques. Fruto de todo ello, el partido llegó al descanso con un 22 a 22 que permitía a los visitantes hacerse ilusiones y llenaba de nerviosismo al equipo local.
Conforme avanzaba el encuentro las imprecisiones por parte de todos eran cada vez más frecuentes. El acierto de cara al aro era cada vez menor, y durante algunas fases del tercer cuarto parecía que Montur podía hacer un hueco significativo en el marcador (38 a 30 al final). Pero en los cinco primeros minutos del último cuarto no pudo anotar, con lo que las dos canastas visitantes ajustaban el marcador hasta 38 a 34. El parcial desde ahí hasta el final del partido (2 a 2) demuestra bien a las claras el nerviosismo y el desacierto que reinaron en el José Luís Talamillo durante todo el partido. Dada la imprecisión ofensiva del equipo, el entrenador burgalés volcó toda su atención en la defensa, llegando, incluso, a retirar a sus pilares anotadores, los dos jugadores chinos, para poner en cancha un quinteto totalmente nacional y de un carácter marcadamente defensivo.
Con este partido acaba la primera vuelta de la División de Honor B de baloncesto en Silla de ruedas. El próximo fin de semana la competición descansa, por lo que próximo partido del Montur será el sábado 9 de febrero, a las 17:30 y contra el CAI BSR de La Línea de la Concepción.
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