Vistos los resultados que el Rangers había cosechado hasta el momento en la liga, se preveía un partido muy incomodo en el Talamillo para los de Cuevas. Los valencianos no han ganado muchos encuentros, pero son un rival muy difícil de batir merced al excelente control que hacen del ritmo del partido.
Y eso exactamente fue lo que ocurrió. En los pocos momentos en los que los locales apretaron en defensa y corrieron, se escapaban claramente en el marcador. Pero eso no duraba mucho. De nuevo volvían a caer en las redes de los valencianos y paraban el partido. Y jugando con ataques largos los burgaleses no se encuentran cómodos. Así, en el primer cuarto el partido fue un intercambio de canastas sin que ninguno de los contendientes cogiera claramente el dominio en el marcador. Dos canastas en el último minuto dieron ventaja en el marcador al Montur al final del primer cuarto por 15 a 12. Pero la salida del segundo cuarto permitió ver a un gran Montur, cuya presión tras canasta impedía al Rangers tirar a canasta y que en ataque culminaba con facilidad las transiciones tras robo de balón. Esto se tradujo en un parcial de 15 a cero que ponía una diferencia de 18 puntos en el marcador. Pero los visitantes no se dieron por vencidos. Ajustaron su ataque de manera que ya no permitieron más contraataques y se mostraron muy acertados en el tiro exterior, con lo que se fueron al descanso habiendo recortado hasta los nueve puntos de diferencia.
Y tras el descanso el partido siguió por los mismos derroteros. Poco a poco, el Rangers recortaba la diferencia hasta ponerse 45 a 42 al final del tercer cuarto. Y en el minuto 33 ya se ponía por delante 45 a 46 y parecía que el partido tomaba un claro color visitante. Pero en dos minutos Montur consiguió un 7 a cero con las mismas armas con las que había tomado la delantera en el segundo cuarto. Defensa presionante y canastas rápidas. Incomprensiblemente, fueron sólo dos minutos de inspiración. De nuevo los visitantes volvieron a acercarse y a falta de un minuto estaban a sólo una canasta de diferencia. En ese momento Ángel Acha y Ding Hai asumieron la responsabilidad y anotaron las canastas definitivas para derrotar a un Rangers que se había quedado con cuatro jugadores para este último minuto de juego.
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